Flash Menu

Cumpleaños... ¿feliz? El euro cumple 15 años como única moneda de curso legal en nuestro país

 

Realizado con el patrocinio de la Consejería de Sanidad y Políticas Sociales de la Junta de Extremadura
Volver a noticias
Está usted en:

Cumpleaños... ¿feliz? El euro cumple 15 años como única moneda de curso legal en nuestro país

02/03/2017 | Unión de Consumidores de Extremadura

 

 

La llegada del euro en el año 2002, supuso un acontecimiento único y transcendental para la historia de Europa.

El 1 de enero de ese año, se pusieron en circulación los billetes y monedas de euros en doce países, con una población total de 308 millones de habitantes. Este hecho constituyó el cambio de moneda más importante de la historia, en los que la participación de todos los eslabones de la  cadena;  bancos, comercio, industria… y ciudadanos, fue vital.

Tras un período de doble circulación, de dos meses, en el que los pagos podían realizarse en euros o en pesetas, el 1 de marzo de 2002 el euro pasó a ser la única moneda de curso legal en la zona euro.

En este mes de marzo, se cumplen 15 años de circulación de la moneda única. Pero ¿Qué ha ocurrido durante este tiempo?

Apoyo.   Aunque muchos puedan pensar lo contrario, sobre todo desde el Brexit (la salida del Reino Unido de la Unión Europea), en Europa, la moneda común goza de un sorprendente nivel de apoyo, sobre todo teniendo en cuenta las numerosas batallas que ha lidiado en estos cortos 15 años.

Una encuesta de la Comisión Europea de octubre pasado entre 17.500 habitantes de la eurozona indicaba que 56% de los consultados lo consideran "una buena cosa" para sus países, un apoyo que aumenta al 68% entre las personas más jóvenes, de entre 15 y 24 años de edad.

Sin embargo, la mayoría de los consumidores, creemos que el euro ha encarecido nuestras vidas. Hoy en día, 15 años después de la finalización de la pesetas y de la existencia del euro, continuamos manteniendo conversaciones con familiares, amigos o compañeros de trabajo, en las cuales, aseguramos que el euro, ha sumido mucho los precios. Pero ¿realmente es así?

Con el fin de averiguarlo, hemos confeccionado una lista, en la que hemos incluidos productos y servicios, comparando el precio que tenía en el año 2001 y el que tienen ahora, con el fin de comprobar si los mismo obedecen a una subida del índice de precios al Consumo (IPC), o a un redondeo al alza.  En concreto hemos establecido siete grupos de productos y servicios, alimentación, cultura, educación, ocio, otros, transportes y suministros.

Los García mintieron. La familia García, fue la encargada de enseñarnos cómo funcionaban los euros, a través de varios spot publicitarios, en todo momento su mensaje era claro, sólo cambiaba la moneda, pero los precios serían los mismos, tan fácil como pasar de pesetas a euros, enseñando que regla debíamos aplicar para que los productos y servicios, expusieran su precio en euros, al mismo tiempo que en pesetas.

Hoy en día, podemos decir sin temor a equivocarnos, que el redondeo que tanto temía la administración, se aplico sin duelo, y en algunos casos de forma exagerada.
La entrada del euro en nuestros bolsillos no nos afectó del mismo modo a todos,  fueron los empresarios y las grandes compañías, las que más aplaudieron a la moneda única.

Rápidamente nuestra moneda de 100 pesetas, (20 duros), le dio el paso a la moneda de euro, muchos de nosotros, pensamos que era casi lo mismo (una moneda por otra), sin tener en cuenta que el cambio nos hacía perder más de 66 pesetas (40 céntimos de euro).

El chollo en un primer momento, fue sobre todo para las tiendas de “todo a 100”, tan en auge en nuestros barrios, apresuradamente se dieron cuenta que era mucho mejor pedir 1 euro, ya que así no tenían que dar cambio. Le siguieron las máquinas recreativas y de refrescos. El encanto estaba claro, jugar con el hábito de soltar una moneda.

Mientras el salvaje redondeo al alza se iba instalando en la vida de los españoles sin que nos diéramos cuenta, desde el Gobierno nos aseguraron por activa y por pasiva que los precios no iban a cambiar con la llegada del Euro. Pero cuando la subida de los precios superó las expectativas en más del 50% y la inflación hizo acto de presencia en los bares, los transportes y la comida, estuvo claro que algo se había hecho mal o que "nos la habían colado".

Un año del euro, el gobierno entorna la mía culpa.  En el primer cumpleaños del euro, el secretario de Estado de Economía, Luis de Guindos, admitió, durante un balance sobre el primer aniversario de la nueva moneda, que "se han dado problemas en el redondeo", que han afectado a los precios de servicios cotidianos para el ciudadano, como la hostelería.

El número dos del Ministerio de Economía lo achacó al complejo cambio con respecto a la peseta y reconoció que, todo ello, "ha hecho que se incrementen algunos costes, sobre todo en los servicios".

El vicepresidente económico, Rodrigo Rato, denunciaba que algunos sectores habían aprovechado el redondeo para subir precios. También el presidente del Banco Central Europeo, Wim Duisenberg, admitió ese hecho.

El euro en la actualidad.   Este mes de marzo, cuando se cumplen 15 años del adiós a la peseta y la entrada de la moneda única el euro, ¿qué situación nos encontramos los consumidores?, ¿los precios de los productos y servicios se han incrementado de la mano del índice de precios al consumo (IPC)?, ¿tenemos estabilidad?… Con este fin, hemos elaborado una lista en la que hemos incluidos bienes y servicios, clasificándolos en alimentación, educación, cultura, suministros, transportes y otros (mirar tabla), en total hemos incluido 22 precio de bienes y servicios.

El primer dato que deberíamos tener en cuenta, es el IPC acumulado desde enero de 2002 a enero de 2017 ha sido del 36,10%, por tanto, los bienes y servicios, así como los sueldos y salarios, se han tenido que ir actualizando al menos, en ese porcentaje. Pero ¿realmente ha sido así?. Desgraciadamente para la economía doméstica, la respuesta es no, más del 70% de los precios analizados han incrementado su precio por encima del IPC acumulado, de estos el 50% han duplicado incluso triplicado la subida con respecto al IPC acumulado.

Subidas en Extremadura. Cuando hablamos de la subida de precios que ha supuesto la entrada del euro, normalmente marcamos cifras nacionales, pero evidentemente, esas subidas afectan de forma distintas a cada Comunidad Autónoma, ya que los ingresos son distintos. Por ese motivo, hemos elaborado una lista con precios de productos y servicios de nuestra región, con el fin de conocer cuánto han subido en estos años.

En este sentido, el grupo que más se ha visto afectado por las subidas, ha sido el sector de “otros”, donde hemos incluido el precio de una carta ordinaria formalizada, un paquete de tabaco rubio y una cuota de autónomo, estos han sufrido un incremento medio de más de 112% (han triplicado al IPC de los últimos 15 años).

Le seguiría el sector del ocio, con un incremento medio de casi el 73%, en la que hemos incluido una caña de cerveza, partida en recreativos, entrada de cine en Badajoz, un café, un billete de lotería del niño y un cupón de la once. Si obviásemos los juegos de azar (Lotería y Once), el incremento estaría por encima de los 101%.

En el tercer ranking, con un incremento del 63%, estaría la cultura, donde hemos incluido el precio de un periódico y de un libro.

Los mayores incrementos los encontremos en el envío de una carta normalizada 138%, una entrada de cine 156,66%, una caña de cerveza 100% o un paquete de tabaco rubio 112,50%.

El esfuerzo económico que hemos tenido que hacer los extremeños, ha sido mayor que en otras regiones, al tener una renta per cápita más baja.

Sin embargo, otros bienes han mantenido o incluso bajado su precio. Por ejemplo, la tecnología es mucho más barata, aunque seamos más dependientes. Los electrodomésticos como las lavadoras o  los televisores. El textil, como la ropa, es también más económica, poniendo las cosas más fáciles a quienes tienen niños pequeños, que cambian de talla cada año. La calidad de la media de las prendas que compramos es otra historia, y la deslocalización de la producción crea probablemente más pobreza en el tercer mundo de la que soluciona en el primero. A cambio de eso, ahora llegamos a pagar menos de dos euros por camisetas nuevas, unas 300 pesetas. Hechas salvedades como estas, hay muchas cosas que están objetivamente por las nubes... si las comparamos con los precios que vamos hemos visto.

El balance.  Entonces, ¿cuál es el balance de estos quince años? ¿Hay motivos para celebrar?. Para el consumidor, el euro fue impopular desde el principio por una sencilla razón: los precios de productos y servicios subieron más de lo esperado. Los resultados demostraron que ni los comercios ni las Administraciones Públicas cumplieron la promesa de convertir precios sin trampas.

Desde el lanzamiento definitivo en España de la moneda única europea, los sueldos han subido muy por debajo de los productos básicos. Solo la tecnología es más barata.

Los precios han ido subiendo en todo, basta con un par de ejemplos, la entrada al Museo del Prado costaba, en la etapa final de la peseta, tres euros (al cambio), hoy cuesta 15 €. Tomarnos un café pasó de costar 100 pesetas a 0,90 al día siguiente.

Uno de los efectos positivos de la entrada en vigor de la moneda única ha sido el control de la inflación. En las décadas anteriores el IPC de muchos de los países que hoy integran la Eurozona alcanzó niveles muy elevados. En España, hasta mediados de los años 80, se movía entre el 10% y el 20%, y en 1977 superó el 28%.

Desde la adopción del euro la inflación se ha movido siempre, con sus picos, alrededor del 2%, entre el máximo del 5,3% registrado en 2008 y el mínimo del -1,4% al que se hundió en 2009.

El gran impacto que la puesta en circulación del euro tuvo en la economía fue un inmediato abaratamiento de los tipos de interés, abaratando los créditos e impulsando el consumo privado.

El euro eliminó el riesgo de tipo de cambio entre los distintos países, lo que redujo el coste de las empresas al hacer negocios fuera de sus fronteras, favoreciendo así el comercio y la inversión extranjera.

Pero hay datos muy positivos, como el de exportaciones: El euro permitió a empresas mejorar sus ventas en el exterior. Sin duda, supone una mayor capacidad de negociación". La contención de la inflación (que se ha mantenido por debajo de la media histórica de los países más rigurosos como Alemania), el abaratamiento del crédito (el BCE arrancó en 1999 con los tipos de interés al 3% y nunca ha pasado del 4,75%) o la desaparición del riesgo del tipo de cambio entre países europeos.

Hoy por hoy, existe una generación (los menores de 25 años) que no se acuerdan para nada de la añorada peseta. Pero la mayoría de los habitantes admitimos que el euro ha encarecido nuestras vidas. Muchísimos de los artículos, productos y servicios que hoy adquirimos cuestan casi el doble o más que cuando los pagábamos en pesetas. Sin embargo, los sueldos, en tanto, no han acompañado esa tendencia.

Rápidamente comprobamos como un café pasaba de costar 100 pesetas a un euro, como los establecimientos de “todo a cien” comenzaban poco a poco a marca sus precios a 1 euro, como Correos en lugar de pasar sus precios de pesetas a euros redondeaba al alza, y así un largo etcétera de suma y sigue.

Podríamos poner un centenar de ejemplos, para llegar a la misma conclusión, el euro ha encarecido los precios a los consumidores, aunque también nos ha aportado un sinfín de beneficios.

La moneda única ha pasado nueve de sus quince años de historia en crisis, pero también es cierto que el proyecto europeo ha supuesto un proceso de integración regional y de convergencia económica sin precedentes a nivel global.

Secciones

Alimentación y salud
Consumo y hogar
Medio ambiente
Telefonía
Vivienda y Energía

Reclamar

Prensa

Notas de prensa
Material gráfico

Mapa web

Privacidad

Contacta

Aviso legal