Si pudiésemos comparar la bolsa de la basura que producía
una familia hace cien años con la nuestra, nos daríamos cuenta
no solo de que su tamaño ha aumentado sino que existen muchos más
productos de los que antes existían. Más de un tercio de los
residuos que van a los vertederos son embalajes que podrían eliminarse
con decisiones que podemos tomar desde el hogar. Los productos que usamos
son cada vez menos duraderos, y suele ser más habitual cambiarlos que
arreglarlos.
Hoy en día para deshacernos de los residuos se emplean distintos métodos,
aunque ninguno de ellos soluciona el problema completamente. En los vertederos
controlados, las basuras simplemente se depositan en el suelo en unos hoyos
y se extiende en capas delgadas, para ser finalmente cubiertas por una capa
de tierra. En la incineración, la basura se quema en hornos especiales
transformándola en escoria y ceniza que va a un vertedero controlado.
Los gases que se producen deben ser depurados para evitar su emisión
la atmósfera en cantidades que puedan resultar peligrosas para la salud
de las personas.
La no generación de basuras y el consumo responsable con el medio
ambiente, se ha convertido en una tarea que requiere la colaboración
de todos los sectores implicados. Por parte de las empresas, la promesa de
no sobre embalar los productos, utilizar envases y embalajes reutilizables
y reciclables... La administración a través de la colocación
de plantas de reciclaje, contenedores, transformadores de basura ..., promoviendo
e incentivando la actuación de las empresas responsables, inspeccionando
las empresas no responsables con los residuos, llevando políticas medioambientales,
y educando a los ciudadanos en la responsabilidad con el medio ambiente .
Pero..... ¿y los consumidores?
La clave para los consumidores está en la regla que llamaremos de las
4 erres:
REDUCIR - REUTILIZAR - RECUPERAR - RECICLAR
El primer punto está claro, hay que intentar en la medida de lo posible
reducir lo más posible la cantidad de basura.
Del segundo punto hemos hablado; podemos intentar usar envases, que después
podamos volver a usar y así reducir la cantidad de Basura. Por ejemplo,
un envase de vidrio que nos puede servir para guardar alimentos. También
una hoja de papel que podamos utilizar por detrás en la oficina...
La Recuperación, a través de circuitos de retorno establecidos
( posibilidad de devolverlo a la tienda, como los cascos de las cervezas).
El Reciclaje, se ha convertido en la alternativa más ecológica
al problema de los residuos municipales. Mucho de los componentes de los productos
que empleamos diariamente tienen la posibilidad de usarse más de una
vez. Para hacer una nueva botella de vidrio se necesitan nuevos materiales
y mucha más energía que para rehacerla a partir del vidrio ya
usado y recuperado. Lo mismo pasa con el papel, o los metales por hablar de
elementos cercanos a nosotros. La obtención de abono para la agricultura
o energía para industrias y hogares.
Para hacer posible esto, es necesario llevar a cabo una serie de acciones:
- RECOGIDA SELECTIVA: La recogida selectiva se basa en que los ciudadanos
realizamos la selección de los productos recuperables colocándolos
en recipientes independientes. La administración coloca contenedores
de distintos colores, y en cada uno va un material. Son los denominados Ecopuntos.
Cada consta normalmente de cuatro contenedores: para cartón y papel
azul, para almacenar pilas en blanco, para latas amarillos y para el vidrio
color verde. También existen los llamados puntos limpios, donde los
ciudadanos pueden acudir para depositar muebles, electrodomésticos,
escombros de obras menores, y otros residuos especiales del hogar que por
su generación esporádica y sus características peculiares
no pueden mezclarse con los urbanos
- LA SEPARACIÓN EN EL ORIGEN: Para poder hacer una recogida
selectiva, es necesario, separar las basuras en el origen. Para ello en casa
utilizaríamos recipientes por separado. De esta forma sencilla, se
facilita enormemente la selección de todos aquellos productos que pueden
ser recuperados.
Consejos:
- El primer y mejor consejo que se puede dar en el tema de los residuos domésticos
es la utilización de los contenedores de vidrio, papel, metal o pilas
que tengamos cerca. Si no hay ninguno, podemos pedir al Ayuntamiento que los
coloque.
- Debemos procurar reducir el volumen de nuestra bolsa de la basura. Para
ello debemos empezar por aplastar las latas y cartones de tetrabrick. En la
compra podemos rechazar las bolsas de plástico y los productos de embalajes
muy voluminosos.
- No arrojar a la basura pilas ni productos tóxicos o peligrosos.
Utiliza los contenedores especiales para depositarlos
- Las anillas de plástico que une los botes metálicos de distintas
bebidas, son peligrosas cuando llegan a vertederos, ríos o mar. Córtalas
para evitar que los animales queden enganchados en ellas