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Ahorrar en la vuelta al cole es posible

 

Realizado con el patrocinio de la Consejería de Salud y Política Sociosanitaria de la Junta de Extremadura
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Ahorrar en la vuelta al cole es posible

29/08/2018 |Unión de Consumidores de Extremadura

 

 

Cada año se repite el mismo ritual. Primero, ya en el mes de julio, los grandes centros comerciales empiezan sus campañas de reserva de libros prometiéndonos ventajas de todo tipo si somos previsores: descuentos máximos, vales para futuras compras, pago fraccionado sin intereses... Unas semanas después, ya a finales de agosto, entidades de todo tipo empiezan una escalada progresiva de previsión de gasto, gasto que siempre es superior al del curso anterior y que se presenta como un momento casi apocalíptico para las familias. Pero, ¿es tan fiero el león como lo pintan?

Con el “paquete básico” de vuelta al cole, es decir, los libros, el material y el uniforme, podríamos afirmar que empezar el curso costará unos 450 euros (130 los libros, 80 el material y 240 el uniforme completo, con zapatos y chándal incluidos). Pero esa cantidad inicial puede ser mayor si necesitamos servicios accesorios, como comedor, transporte o actividades extraescolares, o menor, y mucho, si seguimos algunos consejos básicos.

Los libros
En Extremadura sigue funcionando el sistema de préstamo.

Otra opción, todavía por explotar, es la compra de material de segunda mano. Evidentemente, habrá libros que no podamos reutilizar por tener cuadernillos, pero cada vez es más frecuente que padres de alumnos que terminan un curso pongan en venta los libros para recuperar parte de su precio. Así lo pone de manifiesto un reciente estudio del portal segundamano.com, que afirma que existen casi 40.000 libros de primaria, ESO y bachillerato en su catálogo, con un precio que suele ser un 50% inferior al de un libro nuevo.

El material
En los primeros días de clase, nuestros hijos nos entregarán una lista casi interminable con el material escolar que necesitarán durante el curso. Nuestro primer impulso será acercarnos a la primera papelería que encontremos a comprarlo todo para tenerlo listo, pero no conviene precipitarse.

Lo primero que debemos hacer es examinar el material que nos pudo haber sobrado del curso pasado. Si tuvimos que comprar, por ejemplo, una libreta en el mes de mayo, es perfectamente posible reutilizarla para empezar las clases; lo mismo sucede con rotuladores, lápices, bolígrafos... Para ello, debimos ser previsores y guardar todo aquello que estaba a medio uso cuando terminó el curso; si no lo hicimos, ya tenemos tarea para el próximo mes de junio.

Por otra parte, conviene comparar precios entre distintos establecimientos, pues las diferencias pueden ser muy notables. En los últimos años, hemos realizado varios estudios en los que comparábamos los precios de determinados elementos comunes en las listas de material escolar en comercios asiáticos y papelerías tradicionales, y la diferencia a favor de estas últimas es espectacular, llegando hasta el 66% en una regla de 30 centímetros o al 54% en una libreta sencilla de 80 páginas.

También es importante tener mucho ojo con las ofertas de las grandes superficies pues, si bien  suelen anunciar algunas interesantes, están normalmente asociadas a la compra de una determinada cantidad de, por ejemplo, bolígrafos, lo que puede llevarnos a adquirir más de lo que necesitamos.

Por último, fíjese en las marcas que compra. Aunque es relativamente frecuente que el colegio de nuestros hijos nos indique que no compremos el material en las tiendas de “Todo a 1 euro” por su baja calidad, tampoco es necesario invertir en productos de marca que, en ocasiones, no justifican el sobreprecio que pagamos. En este sentido, es importante ir concienciando a nuestros hijos de la necesidad de ser críticos con la publicidad y, por mucho que les guste la mochila o el estuche de su personaje de dibujos animados preferido, no hacer esfuerzos innecesarios si no podemos permitírnoslo.

El uniforme
Vestir a nuestros hijos es uno de los mayores gastos que tendremos que afrontar. Lo primero que debemos hacer para ahorrar es comprobar el estado en el que se encuentra la ropa que utilizó al final del curso anterior. La temperatura y el tiempo de mayo y junio pueden ser muy parecidos al del comienzo de curso, por lo que es probable que pueda utilizar esa misma ropa. Si, en cambio, tenemos que comprar ropa nueva y dudamos entre dos tallas, debemos elegir siempre la mayor. Es posible que ahora le quede algo grande, pero nos aseguraremos que podrá utilizarla la próxima primavera.

Igualmente, podemos aprovechar los packs, ofertas y descuentos que realizan muchos establecimientos, sobre todo en calcetines o ropa interior. Es perfectamente posible que haya establecimientos en los que todavía podamos encontrar rebajas en ropa de verano que podemos aprovechar para el principio del curso o, si nos planificamos bien, incluso para el final.

Un aspecto que nos ha llamado poderosamente la atención es la diferencia que existe entre colegios públicos y concertados en nuestra Comunidad pues en varios de estos últimos se exige llevar uniforme todos los días; y no sólo eso, sino que debe ser el uniforme “oficial”.

La obligatoriedad de usar uniforme, a nuestro juicio, no está justificada. No hay que olvidar que los centros concertados se sostienen en gran parte con fondos públicos y que la educación obligatoria es gratuita en nuestro país. Evidentemente, si optamos por matricular a nuestro hijo en un centro privado, debemos atenernos a sus normas. Pero en un concertado, que pagamos con nuestros impuestos y que, en ocasiones, no elegimos, sino que nos “toca” según nuestra zona de residencia, exigir un gasto como la compra de uniforme no parece razonable. No obstante, hemos cursado una consulta a las autoridades educativas extremeñas para que certifiquen si nuestra impresión es ajustada a derecho o no.

Ahorrar es posible
Es posible ahorrar, y mucho, en el coste del curso escolar. Reutilizar material y ropa del curso anterior, planificar y diversificar compras, buscar familiares o amigos que nos puedan prestar uniforme o libros, solicitar becas de comedor, transporte, libros..., apostar por el consumo colaborativo, plataformas on-line de trueque e intercambio de ropa, libros, material escolar, son muchos los recursos a nuestra disposición para que la cuesta de septiembre no sea excesivamente dura.

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